domingo, 24 de febrero de 2008

Tres asientos y una flor


Esta fotografía es de finales del verano pasado, tomada en La Huerce. La silla verde siempre ha estado en la pequeña cocina de la casa de mis abuelos, y la rosa de ganchillo la hizo mi abuela hace más de 15 años. Una imagen que evoca la tranquilidad de los días de septiembre, cuando el verano va terminando, pero el tiempo aún se presta a largas charlas en la calle.

1 comentario:

caesarina dijo...

Guardo un recuerdo parecido de la infancia en casa de mis abuelos paternos... En vez de la silla verde eran "tajos" de corcho. Desde uno de esos te sentías tan pequeñita.....

He encontrado tu blog por casualidad y me ha dado un alegrón el colorido (rojo, verde y blanco, especialmente; italianini). Buscaba el corto de Baidefeis y he descubierto el cajón en el que llevas escondida estos meses.

Echo en falta esos guiños nuestros!
Unos "tequieros" de tu Patri...